martes, 22 de diciembre de 2015

Adicción al sexo, prostitución o Entretenimiento para adultos?

El documental de NETFLIX "HOT GIRLS WANTED" expone un incomodo aspecto de la glamourosa industria pornográfica o "Entretenimiento para Adultos" como se le clasifica. El documental aborda la historias de cuatro chicas que buscan la oportunidad en el mundo del entretenimiento.

Una simple búsqueda en Google arroja casi 32 millones de páginas para las categorías “porno amateur”, y se trata de un floreciente negocio en diversas ciudades del mundo. Las protagonistas de los videos “girl next door” llegan envueltas en una atmósfera casual, casi de seducción, pero existe una historia detrás que pocas veces está disponible para los fans del porno: si la chica en cuestión es contratada, lo más probable es que no permanezca ni siquiera 1 año trabajando en la industria del porno profesional.

El rol de la tecnología en la captación de chicas (que más de una vez harán cosas humillantes o desagradables para ellas a cambio de dinero, como se muestra en el tráiler a continuación) es un punto interesante para entender la retórica de “empoderamiento” y “libertad de expresión” con que algunas páginas de porno amateur reclutan nuevos talentos. Las chicas serán invitadas a realizar escenas de sexo extremo frente a una cámara y un grupo de desconocidos a través de un discurso de libertad e independencia financiera; como dice Michelle, de 19 años, sobre su decisión de pasar de publicar tuits con fotos desnuda a hacer escenas hardcore: “Lo hago de todas formas, ¿por qué no?”.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se caracteriza por un bloqueo persistente del flujo de aire. Se trata de una enfermedad subdiagnosticada y potencialmente mortal que altera la respiración normal y no es totalmente reversible. Los términos bronquitis crónica y enfisema están obsoletos, quedando englobados en el diagnóstico de EPOC.

Síntomas
Los síntomas más frecuentes de la EPOC son la disnea (falta de aire), la expectoración anormal y la tos crónica. A medida que la enfermedad empeora, pueden hacerse muy difíciles actividades cotidianas como subir unos cuantos escalones o llevar una maleta.

Diagnóstico y tratamiento
La presencia de EPOC se confirma con una prueba diagnóstica, llamada espirometría, que mide la cantidad y la velocidad del aire inspirado y espirado. Como tiene una evolución lenta, generalmente se diagnostica en personas de 40 años o más.

La EPOC no se cura y es esencial dejar de fumar para prevenir la progresión de la enfermedad. Existen varios tratamientos que pueden ayudar a controlar sus síntomas y a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Por ejemplo, los medicamentos broncodilatadores pueden mejorar la disnea.

La disponibilidad de opciones terapéuticas para la EPOC varía según los recursos. La OMS ha publicado una directriz con recomendaciones específicas para el tratamiento de la EPOC en la atención primaria en entornos con pocos recursos.

Población en riesgo
Antes, la EPOC era más frecuente en el sexo masculino, pero debido al aumento del consumo de tabaco entre las mujeres de los países de ingresos elevados y al mayor riesgo de exposición a la contaminación del aire de interiores (por ejemplo, la derivada de la utilización de combustibles sólidos en la cocina y la calefacción) entre las mujeres de los países de bajos ingresos, en la actualidad afecta casi por igual a ambos sexos.

Más del 90% de las muertes por EPOC se producen en los países de bajos y medianos ingresos, donde no siempre se ponen en práctica o son accesibles las estrategias eficaces de prevención y control.

Factores de riesgo
La EPOC es prevenible. Su principal causa es el humo del tabaco (fumadores activos y pasivos). Otros factores de riesgo son:

la contaminación del aire de interiores (por ejemplo, la derivada de la utilización de combustibles sólidos en la cocina y la calefacción);
la contaminación del aire exterior;
la exposición laboral a polvos y productos químicos (vapores, irritantes y gases);
las infecciones repetidas de las vías respiratorias inferiores en la infancia.
Respuesta de la OMS
La lucha contra la EPOC forma parte de las actividades generales de prevención y control de las enfermedades no transmisibles que lleva a cabo la Organización, cuyos objetivos son:
  1. Aumentar la sensibilización acerca de la epidemia mundial de enfermedades crónicas;
  2. Crear ambientes más saludables, sobre todo para las poblaciones pobres y desfavorecidas;
  3. Reducir los factores de riesgo comunes de las enfermedades no transmisibles, tales como el consumo de tabaco, las dietas malsanas y la inactividad física;
  4. Prevenir las muertes prematuras y las discapacidades evitables relacionadas con las principales enfermedades no transmisibles.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Detección oportuna del consumo de drogas en los hijos

Detectar oportunamente comportamientos extraños en su familia lo ayudarán a saber si es sólo una sospecha o o en realidad algún miembro de su familia consume drogas

Pon atención en las siguientes actitudes puede que tu hijo las padezca:
  • Cambio brusco de actitud.
  • Descenso repentino en la asistencia a clase o cumplimiento del trabajo.
  • Empeoramiento de la relación con la familia o los amigos.
  • Resistencia repentina a la disciplina en casa o en la escuela.
  • Incumplimiento del horario de llegada a casa.
  • Brotes de malhumor inusual.
  • Aumento de la petición de dinero a padres o amigos, y/o robos en casa, escuela o lugar de trabajo.
  • Comenzar a salir con un nuevo grupo de amigos, especialmente con aquellos que consumen drogas.
  • Desaparición de objetos de cierto valor, como joyas, etc.
Si encuentran drogas u objetos relacionados con el consumo de drogas, como papelillos de liar tabaco, agujas o jeringas de insulina, entre las cosas de su hijo, existe una gran probabilidad de que esté consumiendo drogas.

Si observan comportamientos extraños como los mencionados anteriormente, u otros indicios en su hijo, que les hacen pensar que su hijo puede estar consumiendo drogas, para llegar a saber si la sospecha es real o no ustedes pueden:
  1. Observar a su hijo, estar al tanto de sus actividades, conocer a sus amigos, etc.
  2. Hablar claramente con él sobre su sospecha.
  3. Consultar con un profesional que nos oriente sobre qué hacer.
Una vez que tienen la certeza de que su hijo consume algún tipo de droga, bien porque:
  • Él les ha pedido ayuda espontáneamente.
  • Se lo ha confirmado al preguntárselo ustedes.
  • Tienen la evidencia por haberle visto consumiendo.
  • Tienen el resultado positivo de algún análisis de laboratorio.
Pueden hacer dos cosas: Hablar con él y detener el consumo. 
Para informes y reservas comunicarse al 0985758678. 

Detección de Problemas en Hijas e Hijos Adolescentes

Aprende a detectar las primeras manifestaciones de tu hijo adolescente frente a la adicción de drogas


La adolescencia es una de las fases de desarrollo más complejas de la vida del individuo. En esta etapa, se experimentan las primeras manifestaciones de independencia, búsqueda de identidad, se ponen en práctica valores aprendidos en la primera infancia y se desarrollan habilidades que permitirán vivir una adultez plena y responsable. Por tato, es de vital importancia estar atentos a dos factores fundamentales:

° La comunicación familiar, y

° La expresión de afectos.

Cuando los jóvenes reciben apoyo y aliento de los adultos, tienen en sus manos la capacidad de cambiar los modelos de conducta sociales negativos y romper con el ciclo de la violencia y la discriminación que se transmite de generación en generación. Con su creatividad, energía y entusiasmo, los jóvenes pueden cambiar el mundo de forma impresionante, logrando que sea un lugar mejor, no sólo para ellos mismos sino para todos.

La expresión de afectos se refiere a la validación de aquellas experiencias y emociones que van presentando en el trascurso de esta etapa. Hablaremos de sentimientos para referirnos a estados afectivos relativamente permanentes, que se instalan en nosotros y tiñen con su afecto una situación o relación.

Los sentimientos más básicos son: tristeza, alegría, temor, descontento, y cuando algunos de ellos se presentan, afectan la forma en cómo se perciben las cosas.

La diferencia con las emociones radica principalmente en que éstas son de aparición más abrupta, más intensas (rabia, miedo, euforia, etc.), y de corta duración. Por su carácter más intenso, las emociones afectan mucho más las percepciones que los sentimientos que son menos intensos pero más estables en el tiempo.

El temperamento y el estado de ánimo son la base de sentimientos y emociones. El temperamento es una predisposición innata hacia un cierto estilo de comportamiento, y se puede describir como activo-pasivo, irritable tranquilo, entre otros.

Los estados de ánimo son estilos afectivos predominantes en cada persona, independiente de que por momentos presente distintos tipos de sentimientos o emociones. Los estados de ánimo más característicos son el depresivo (más tranquilo, introspectivo, con tendencia a analizar la vida, ver lo malo antes que lo bueno, etc.) y el eufórico (optimista por excelencia, sociable, expresivo, etc.). Estos son polos opuestos, pero en la vida se dan casi siempre con matices. Hay una idea que es importante tener presente.

Los sentimientos no se pueden definir como buenos o malos, uno no escoge si siente pena, rabia o alegría frente a una situación o persona determinada. Es algo que brota en cada uno de manera diferente. Sin embargo, de lo que sí somos responsables es de lo que hacemos o dejamos de hacer con esos sentimientos.

Es probable que al hablar acerca de expresar nuestros sentimientos se nos vengan sensaciones contradictorias. Expresar lo que a uno le pasa no es fácil y, muchas veces, tememos que al reconocer ciertos sentimientos se nos pueda mirar mal, o éstos nos desborden, y/o se nos escape de las manos cierto orden que hemos construido.

Sin embargo, los sentimientos son un tema digno de explorar con los ojos abiertos si lo que buscamos es comprender más este complejo mundo, como también conocernos mejor a nosotros mismos.

La detección de problemas en las hijas e hijos adolescentes, debe atravesar por estar atentos a los sentimientos y sus muy diversas manifestaciones, debemos reconocer cuándo las emociones son parte de un comportamiento disfuncional, asimismo es necesario recordar que el consumo de sustancias puede generar una falsa sensación de alivio y es por ello que debemos tener en cuenta su importancia.


Asociación para la Investigación y Prevención de Adicciones

ASIPA siglas que significan Asociación para la Investigación y Prevención de Adicciones, cuenta con Personería Jurídica por Decreto N°629/13 de la Presidencia de la República del Paraguay, inscripto en la Dirección General de Registro Público (DGRP) N°1.292, con RUC 800-81743-5 de la Subsecretaria de Estado de Tributación –SET. 

Es una Organización Privada con Reconocimiento como Entidad de Beneficio Público, cuyos programas fueron Declarados de Interés Nacional por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación por Declaración N°292 con fecha 29 de julio del 2015. Protegido por los derechos del Autor conforme lo establece la Ley N° 1249/98 y Declarado de Interés Municipal a través de la Junta Municipal de Asunción por Resolución N° 6.696/14.


En ASIPA creemos que el único acercamiento posible al problema de las drogodependencias es el integral. La prevención, la asistencia, la rehabilitación o la incorporación social y lo laboral solo son diferentes aspectos de un mismo problema. 


Es sabido que los centros de atención a los drogodependientes tienen como casi único objetivo: contribuir a que los afectados por este problema abandonen el consumo de drogas. Con el tiempo a través de los estudios realizados por ASIPA fuimos incorporando otros objetivos: prevención, programas de reducción del daño, formación, e inserción socio-laboral. 


En un primer momento se piensa que la incorporación al mercado laboral es el último peldaño en el proceso terapéutico, pero pronto se entiende que se trata de un objetivo que debe estar presente durante todo el proceso, y es la filosofía que anima la proyección de nuestro Centro de Investigación y Tratamiento de las Adicciones. Somos conscientes de que el desempleo, la falta de trabajo, implica un alto grado de exclusión social que, en el caso de los drogodependientes, incrementa su grado de marginación afectando, negativamente, sobre su proceso de reinserción social. 


El modelo socio–económico vigente impide el acceso al mercado de trabajo de todas las personas activas que desean entrar en el mismo. Por eso hay que tener en cuenta que si una parte de la población “normalizada” tiene dificultades para acceder a un puesto de trabajo, es evidente que el colectivo de drogodependientes, ex-drogodependientes o ex-reclusos, ve incrementadas esas dificultades al sufrir un estigma social.


Nuestro deseo de buscar nuevas alternativas, invitó a intentar otro modelo de rehabilitación integral que pasa por ser pensado en los colectivos especialmente desfavorecidos teniendo como objetivo la incorporación de estos colectivos al mercado laboral luego del proceso de recuperación y posterior seguimiento.


http://asipaorg.es.tl/

martes, 13 de octubre de 2015

¿El consumo de la drogas afecta la capacidad de conducir un vehículo?

El uso de drogas ilegales o el mal uso de medicinas prescritas pueden hacer que sea peligroso conducir un vehículo—igual que cuando se conduce después de beber alcohol. Conducir drogado pone en riesgo no solo al conductor, sino también a los pasajeros y a otros que comparten la carretera.


Debido a que la marihuana afecta el juicio y la coordinación motriz y reduce el tiempo de reacción, una persona intoxicada tiene una mayor probabilidad de estar involucrada en un accidente y de ser responsable de él. De acuerdo con la Administración Nacional para la Seguridad Vial, las drogas distintas al alcohol (como, por ejemplo, la marihuana y la cocaína) contribuyeron a un 18 por ciento de las muertes de conductores de vehículos. Una encuesta reciente encontró que el 6.8 por ciento de los conductores que estuvieron involucrados en accidentes eran en su mayoría menores de 35 años y tenían resultados positivos para el THC. Además, se encontraron niveles de alcohol por encima del límite legal en el 21 por ciento de estos conductores.

Los efectos de cada droga son diferentes dependiendo de cómo actúan en el cerebro. Por ejemplo, la marihuana puede atrasar el tiempo de reacción, deteriorar las facultades para juzgar el tiempo y la distancia y disminuir la coordinación motora. Ciertos tipos de sedantes, llamados benzodiacepinas, pueden causar mareo y sueño, lo cual puede llevar a que la persona tenga un accidente. 
Investigaciones científicas han demostrado que el uso de marihuana tiene efectos negativos en las facultades de los conductores, incluyendo conducir en zigzag, no poder reaccionar a tiempo y no poder poner atención a la carretera (Hartman, 2013).
Es necesario realizar más investigaciones para saber qué cantidad de una droga puede impedirle a una persona poder conducir. Pero aun cantidades mínimas de ciertas drogas pueden tener un efecto notable. En algunos estados hay leyes de cero-tolerancia a conducir drogado. Esto significa que una persona puede enfrentar cargos legales por conducir bajo la influencia (driving under the influence—DUI) si se encuentra cualquier cantidad de droga en su sangre u orina. Es importante tener en cuenta que hay muchos estados esperando que las investigaciones sobre las drogas definan claramente cuáles son los niveles en la sangre que indican que una persona esta deshabilitada para conducir, así como están definidos los niveles de alcohol que inhabilitan a un individuo para conducir.

¿Qué tan frecuente ocurren accidentes por conducir bajo la influencia de las drogas? 

Es difícil medir cuantos accidentes han sido ocasionados por conducir bajo la influencia de las drogas. En parte porque: 
  • hasta el momento no existe una prueba efectiva que se pueda usar en las carreteras, para medir el nivel de drogas en el cuerpo de los conductores 
  • usualmente no se hacen pruebas de drogas en las personas que tienen un nivel de alcohol más alto del límite porque ya con esto es suficiente para imponerle un cargo legal a la persona por conducir en estado de ebriedad 
  • a muchos de los conductores que ocasionan un accidente se les encuentra drogas y alcohol o más de una droga en su sistema, haciendo más difícil determinar cuál fue la droga que tuvo el mayor efecto 
En un estudio del NHTSA en el 2009 se descubrió que el 18 por ciento de los conductores que fallecieron en un accidente, habían dado positivo en la prueba de drogas para al menos una droga—un porcentaje más alto comparado a un 13 por ciento en el 2005 (NHTSA, 2010). También, en un estudio en el 2010 se descubrió que en el 11,4 por ciento de los accidentes fatales había un conductor drogado implicado en el accidente (Wilson, 2010).
Los adultos mayores y el conducir bajo la influencia de las drogas.
La disminución de ciertas facultades mentales en los adultos mayores puede resultar en que la persona tome una medicina prescrita más veces o menos veces de lo indicado o una cantidad incorrecta. Es posible también que los adultos mayores no asimilen la droga en su sistema tan rápido como alguien más joven. Estos factores pueden resultar en una intoxicación accidental.

¿Cuáles drogas han sido vinculadas con conducir bajo la influencia de las drogas?

Después del alcohol, la marihuana es la droga más frecuentemente vinculada con conducir drogado. Las pruebas de drogas que se usan para detectar la presencia de marihuana en la sangre de los conductores miden el nivel de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), el ingrediente activo en la marihuana.

martes, 6 de octubre de 2015

¿Cómo actúa la nicotina en el cerebro?

Tu cerebro está compuesto por miles de millones de células nerviosas. Éstas se comunican entre sí al liberar mensajeros químicos llamados neurotransmisores. Cada neurotransmisor es como una llave que encaja en una "cerradura" especial, llamada receptor, que está localizada en la superficie de las células nerviosas. Cuando un neurotransmisor encuentra a su receptor, activa la célula nerviosa que corresponde a ese receptor.
La molécula de la nicotina tiene la forma de un neurotransmisor llamado acetilcolina. La acetilcolina y sus receptores están involucrados en muchas funciones, incluyendo el movimiento muscular, la respiración, la frecuencia cardiaca, el aprendizaje y la memoria. También pueden hacer que se liberen otros neurotransmisores y hormonas que afectan tu estado de ánimo, apetito, memoria y otras cosas más. Cuando la nicotina penetra en el cerebro, se adhiere a los receptores de la acetilcolina e imita sus acciones.
La nicotina también activa áreas del cerebro involucradas en la producción de sensaciones de placer y de gratificación. Hace poco, los científicos descubrieron que la nicotina eleva los niveles de un neurotransmisor llamado dopamina en las partes del cerebro que producen estas sensaciones de placer y de gratificación. La dopamina, a veces conocida como la molécula del placer, es el mismo neurotransmisor involucrado en la adicción a otras drogas como la cocaína y la heroína. Los investigadores ahora creen que este cambio en la dopamina juega un papel clave en todas las adicciones. Esto ayudaría a explicar por qué es tan difícil dejar de fumar.

¿Sabías que la nicotina es tan adictiva como la heroína o la cocaína? Cuando se usa la nicotina repetidamente, como cuando se fuma cigarrillos o cigarros o se masca tabaco, el cuerpo desarrolla una tolerancia a la misma. Cuando se desarrolla una tolerancia, se necesita más de la droga para obtener el mismo efecto. Eventualmente, uno se vuelve adicto y una vez adicto es muy difícil dejar el hábito. Las personas que comenzaron a fumar antes de los 21 años de edad, tienen más dificultad en dejar de hacerlo, y menos de una en cada diez personas que trata de dejar de fumar tiene éxito.
Cuando las personas adictas a la nicotina dejan de fumar, pueden sufrir de desasosiego, hambre, depresión, dolor de cabeza y otras sensaciones desagradables. Estas sensaciones se conocen como “síntomas del síndrome de abstinencia” porque ocurren cuando la persona se abstiene de ingerir más nicotina.

Las drogas y el cerebro

Presentación del cerebro humano

El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo. Esta masa de materia gris y blanca de tres libras se encuentra en el centro de toda actividad humana: es necesario para conducir un vehículo, disfrutar de una comida, respirar, crear una obra de arte y disfrutar de las actividades cotidianas. En resumen, el cerebro regula las funciones básicas de su cuerpo; le permite interpretar y responder a todo lo que experimenta y moldea sus pensamientos, emociones y comportamientos.
El cerebro está compuesto por muchas partes que trabajan juntas como un equipo. Diferentes partes del cerebro son responsables de coordinar y llevar a cabo funciones específicas. Las drogas pueden alterar áreas importantes del cerebro que son necesarias para funciones vitales y pueden fomentar el abuso compulsivo de drogas que caracteriza a la adicción. Las áreas del cerebro afectadas por el abuso de drogas incluyen:
  • El tallo cerebral,que controla las funciones básicas vitales esenciales, como la frecuencia cardíaca, la respiración y el sueño.
  • La corteza cerebral, que se divide en áreas que controlan funciones específicas. Diferentes áreas procesan la información de nuestros sentidos, lo que nos permite ver, sentir, oír y saborear. La parte frontal de la corteza, llamada corteza frontal o cerebro anterior (prosencéfalo), es el centro del pensamiento del cerebro. Faculta nuestra capacidad de pensar, planificar, resolver problemas y tomar decisiones.
  • El sistema límbico, que contiene el circuito de recompensas del cerebro. Vincula una serie de estructuras cerebrales que controlan y regulan nuestra capacidad de sentir placer. El sentir placer nos motiva a repetir comportamientos que son fundamentales para nuestra existencia. El sistema límbico se activa mediante actividades vitales saludables, como por ejemplo comer y socializar—, pero también mediante las drogas adictivas. Además, el sistema límbico es el responsable de nuestra percepción de otras emociones, tanto positivas como negativas, lo que explica las propiedades de muchas drogas de alterar el humor.

¿Cómo se comunican las partes del cerebro?

El cerebro es un centro de comunicaciones conformado por miles de millones de neuronas, o células nerviosas. Las redes de neuronas pasan mensajes desde y hacia diferentes estructuras dentro del cerebro, la médula espinal y los nervios que se encuentran en el resto del cuerpo (el sistema nervioso periférico). Estas redes nerviosas coordinan y regulan todo lo que sentimos, pensamos y hacemos.
  • De Neurona a Neurona
    Cada célula nerviosa del cerebro envía y recibe mensajes en forma de señales eléctricas y químicas. Una vez que una célula recibe y procesa un mensaje, se lo envía a otras neuronas.
  • Neurotransmisores, los Mensajeros Químicos del Cerebro
    Los mensajes normalmente se transmiten entre las neuronas mediante sustancias químicas llamadas neurotransmisores.
  • Receptores, los Destinatarios Químicos del Cerebro
    El neurotransmisor se adhiere a un sitio especializado en la neurona receptora, llamada receptor. El neurotransmisor y su receptor operan como “llave y cerradura”, formando un mecanismo sumamente específico que asegura que cada receptor solo enviará el mensaje apropiado después de interactuar con el tipo correcto de neurotransmisor.
  • Transportadores, los Recicladores Químicos del Cerebro
    Situados en la neurona que libera el neurotransmisor, los transportadores reciclan estos neurotransmisores (es decir, los traen de vuelta a la neurona que los liberó), apagando de este modo la señal entre las neuronas.

¿Cómo funcionan las drogas en el cerebro?

Las drogas son sustancias químicas que afectan el cerebro al penetrar en su sistema de comunicación e interferir con la manera en que las neuronas normalmente envían, reciben y procesan la información. Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, pueden activar las neuronas porque su estructura química imita la de un neurotransmisor natural. Esta similitud en la estructura “engaña” a los receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen. Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas propias del cerebro, no activan las neuronas de la misma manera que lo hace un neurotransmisor natural, y conducen a mensajes anómalos que se transmiten a través de la red.
Otras drogas, como las anfetaminas o la cocaína, pueden causar que las neuronas liberen cantidades inusualmente grandes de neurotransmisores naturales o pueden prevenir el reciclaje normal de estas sustancias químicas del cerebro. Esta alteración produce un mensaje amplificado en gran medida, que en última instancia interrumpe los canales de comunicación.

¿Cómo funcionan las drogas en el cerebro para producir placer?

La mayoría de las drogas adictivas, directa o indirectamente, atacan al sistema de recompensas del cerebro, inundando el circuito con dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, la emoción, la motivación y los sentimientos de placer. Cuando se activa a niveles normales, este sistema recompensa nuestros comportamientos naturales. Sin embargo, la sobrestimulación del sistema con drogas produce efectos de euforia, que refuerzan fuertemente el consumo—y le enseñan al usuario a repetirlo.
La mayoría de las drogas adictivas atacan el sistema de recompensas del cerebro, llenándolo de dopamina.

¿De qué manera la estimulación del circuito de placer del cerebro nos enseña a seguir consumiendo drogas?

Nuestros cerebros están conectados para garantizar que repitamos las actividades vitales al asociar estas actividades con el placer o la recompensa. Cada vez que se activa este circuito de recompensa, el cerebro nota que está sucediendo algo importante que necesita recordar, y nos enseña a hacerlo una y otra vez sin pensar en ello. Debido a que las drogas adictivas estimulan el mismo circuito, aprendemos a abusar de las drogas de la misma manera.

¿Por qué las drogas son más adictivas que las recompensas naturales?

Cuando se toman algunas drogas adictivas, pueden liberar de 2 a 10 veces más la cantidad de dopamina que las recompensas naturales, como comer y tener sexo.15 En algunos casos, esto ocurre casi de inmediato (como cuando las drogas se fuman o se inyectan), y los efectos pueden durar mucho más que los producidos por las recompensas naturales. Los efectos resultantes sobre el circuito de recompensas del cerebro son gigantescos en comparación con los producidos por los comportamientos naturales de gratificación.16,17 El efecto de una recompensa tan poderosa motiva fuertemente a la gente a consumir drogas una y otra vez. Por este motivo, los científicos a veces dicen que el abuso de drogas es algo que aprendemos a hacer muy, muy bien.
El abuso de drogas a largo plazo perjudica el funcionamiento del cerebro.

¿Qué le pasa al cerebro si continúa consumiendo drogas?

Para el cerebro, la diferencia entre las recompensas normales y las recompensas producidas por las drogas se puede describir como la diferencia entre alguien que susurra al oído y alguien que grita con un micrófono. Así como rechazamos el volumen demasiado alto de una radio, el cerebro se ajusta a las oleadas abrumadoras de dopamina (y otros neurotransmisores), produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores que pueden recibir señales. Como resultado, el impacto de la dopamina sobre el circuito de recompensas del cerebro de una persona que abusa de las drogas puede llegar a ser anormalmente bajo, y se reduce la capacidad de esa persona de experimentar cualquier tipo de placer.
Así, una persona que abusa de las drogas eventualmente se siente aplacada, sin vida y deprimida, y es incapaz de disfrutar de las cosas que antes le resultaban placenteras. Ahora, la persona necesita seguir consumiendo drogas una y otra vez sólo para tratar de que la función de la dopamina regrese a la normalidad—, lo cual solo empeora el problema, como un círculo vicioso. Además, la persona a menudo tendrá que consumir cantidades mayores de la droga para conseguir el efecto deseado y que le es familar que resulta, un fenomeno de la dopamina alta, conocido como tolerancia.

¿De qué manera el consumo de drogas a largo plazo afecta los circuitos cerebrales?

Sabemos que el mismo tipo de mecanismos implicados en el desarrollo de la tolerancia pueden finalmente conducir a cambios profundos en las neuronas y los circuitos del cerebro, con el potencial de comprometer seriamente la salud del cerebro a largo plazo. Por ejemplo, el glutamato es otro neurotransmisor que influye en el circuito de recompensas y en la capacidad de aprender. Cuando la concentración óptima del glutamato se ve alterada por el abuso de drogas, el cerebro intenta compensar este cambio, lo que puede causar un deterioro de la función cognitiva. Del mismo modo, el abuso de drogas a largo plazo puede desencadenar adaptaciones en los sistemas de memoria no conscientes o habituales. El condicionamiento es un ejemplo de este tipo de aprendizaje, donde ciertos indicios en la rutina o el entorno diarios de una persona se asocian con la experiencia de la droga y pueden disparar deseos incontrolables cada vez que la persona está expuesta a estos indicios, aun cuando la droga en sí no está disponible. Este “reflejo” aprendido es extremadamente durable y puede afectar a una persona que alguna vez consumió drogas incluso después de muchos años de abstinencia.

¿Qué otros cambios ocurren en el cerebro cuando se abusa de las drogas?

La exposición crónica a las drogas adictivas altera la forma en que las estructuras cerebrales críticas interactúan para controlar e inhibir las conductas relacionadas con el consumo de drogas. Al igual que el abuso continuo puede llevar a la tolerancia o la necesidad de dosis más altas de drogas para producir un efecto, también puede llevar a la adicción, lo que puede llevar a un consumidor a buscar y consumir drogas de forma compulsiva. La adicción a las drogas merma el autocontrol y la capacidad de una persona de tomar decisiones acertadas, a la vez que produce impulsos intensos de consumir drogas.
Para obtener más información sobre las drogas y el cerebro, ordene la serie NIDA’s Teaching Packets CD-ROM [Paquete educativo del NIDA en CD-ROM] o la serie Mind Over Matter[Mente sobre Materia] en www.drugabuse.gov/parent-teacher.html. Estos y otros elementos se encuentran disponibles para el público de forma gratuita.


lunes, 5 de octubre de 2015

CRACK la droga que mas jóvenes atrapa...

CRACK la droga que mas jóvenes atrapa...


El término crack (sinónimo de piedra), también conocido como crac, es el nombre vulgar de un derivado de la cocaína; en concreto, del que resulta de la mezcla de base libre de cocaína con una parte variable de bicarbonato de sodio.

El término crack es una onomatopeya que sugiere el ruido que hacen las piedras de esta droga al calentarse por la evaporación de la cocaína en base que contienen, al liberarse de la mezcla con el bicarbonato de sodio. 

También recibe nombres vulgares por parte de los usuarios a esta droga, como rocas, chulas, pops, piedras, niñas, duras, hielos, rock&roll , rockstars o Chespi, entre otros; a veces erróneamente se le confunde con la pasta básica de cocaína, llamada también bazuco, paco o pitillo, que es la costra que queda en la olla donde preparan la cocaína y está compuesto por los alcaloides de la planta sin refinar ni purificar.


El mayor problema con este derivado de la cocaína es que es altamente adictivo; aunque la adicción que provoca no es física, pero es psicológica y fuerte. Los usuarios decrack describen sus efectos como más intensos, pero de menor duración, lo que implica que su dosificación sea más continua. El uso del crack se ha vinculado con la violencia, pero no se puede asegurar que esto sea un efecto derivado del propio consumo de la droga, tanto como de los grupos social y económicamente más pobres, con un alto índice de violencia y delincuencia en sí mismos.

Algunos especialistas han querido ver la adicción al crack como intratable, pero académicos consideran que esto se asevera por ser una droga consumida por gente pobre que no puede pagar un tratamiento en centros especializados. Este es un segundo castigo que recae sobre los grupos más empobrecidos que consumen esta sustancia, mientras que los de alto poder No se recomienda su uso en absoluto y bajo ninguna circunstancia, y menos en menores de edad.

Presenta unos efectos secundarios muy agresivos que pueden aparecer de forma inmediata con una sola fumada, o en consumidores habituales a largo plazo. En el primer caso se pueden dar arritmias o ataques cardíacos. En el segundo los efectos son muy variables:


Aspecto psíquico: paranoias, alucinaciones y perdida progresiva de memoria.
Aspecto físico: cefaleas, daños pulmonares ocasionando el llamado “pulmón de crack” (con sintomatología similar a la neumonía crónica), daños en el hígado y hemorragias cerebrales. En mujeres embarazadas existe un riesgo muy elevado de roturas en la placenta

Estos desagradables efectos psicológicos pueden combatirse fumando más, con lo que la persona adquiere la necesidad de utilizar la droga continuamente para sentirse de nuevo relativamente bien, aunque raramente volverá a presentar la embriaguez o euforia iniciales. Los usuarios describen este tipo de reacción como ansiedad, pero en realidad es un estado complejo de angustia asociado con una necesidad imperativa de fumar más.

La sobredosis ocasiona la muerte instantánea.

Produce una adicción psíquica altísima y casi inmediata (con una sola fumada), originándose un síndrome de abstinencia psicofísica que puede durar varios meses. Puede causar periodos alternos de insomnio y somnolencia, irritabilidad, confusión y deseo-necesidad de la droga.



lunes, 16 de febrero de 2015

El Proceso de Recaída en adicciones

La adicción, como enfermedad crónica está asociada con una tendencia natural a la recaída. Eso no significa que sea inevitable o apropiado tener recaidas, sino que son una realidad, y la mejor forma de prevenirlas, es aceptando el riesgo y conociendo mejor el proceso de la recaida, tambien llamado síndrome de la recaida.


Uno de las malentendidos más frecuentes es que la recaída es simplemente la vuelta al uso.

Aunque esto es parcialmente cierto, en realidad se le llama recaída a todo el proceso (1) que lleva desde un estado de abstinencia sostenida (2), hasta el consumo o adicción activa (3). Este proceso ocurre a lo largo del tiempo (4) y se manifiesta como una serie de síntomas o cambios, que son en realidad regresiones a los antiguos patrones de conducta y pensamiento que ya se habían superado.

Usualmente este proceso esta formado por pequeñas deciciones riesgosas (5) que la persona toma, y que, enlazadas unas con otras, van llevando a construir el camino de la recaída. Estas pequeñas deciciones, llamadas tambien "deciciones de riesgo relativo"(5),son aparentemente sin importancia, pero su efecto es acumulativo y van llevando al adicto hacia una situación imposible de resistir (7) , donde será inevitable el uso, pues los márgenes de suceptibilidad se sobrepasan. Existe una línea imaginaria, o línea de no-retorno (6) luego de la cual no es posible dar marcha atrás a la conducta de búsqueda y el uso es inminente. Aún así en la zona de transición entre la línea de no retorno y el uso, la recaída es primariamente conductual y de actitud, sin que hubiese ocurrido aún el uso.
La recaída se define como el proceso de retroceso a los patrones de comportamiento y pensamiento típicos de la adicción activa, que ya se habían superado, y que finalmente llevan de vuelta al uso, retrocediendo hasta llegar de vuelta al estado de enfermedad adictiva que existía antes de comenzar la recuperación.

Para poder hablar de recaída una persona debe haber estado previamente en recuperación, o sea asbtinente y con cambios de conducta, por un período significativo de tiempo. Por el simple hecho de no haber usado por un tiempo, el volver a usar, no necesariamente es una recaída. Podría tratarse de episodios de consumo alternos, dentro de un período de adicción activa.

A pesar de que una recaída puede ser peligrosa y se traduce finalmente en sufrimiento y pérdida de tiempo y energía, a veces las recaídas también son períodos de aprendizaje, para una persona que desea recuperarse. A pesar de estar concientes de su problema y de tener buena disposicion para la recuperación, un adicto puede recaer, sino maneja bien las situaciones de riesgo o descuida su proceso de cambios. Luego de una recaída es mas probable que el adicto este más claro en que cosas ha estado haciendo mal. Aún así no es necesario recaer para poder aprender o avanzar en la recupeacion.

Una persona en recuperación puede comenzar a mostrar síntomas de una recaída mucho antes del consumo. 
Poder indentificar estos síntomas y tratarlos a tiempo puede ayudar a prevenir una recaida:

2.- Actitud de desafío con respecto al plan de recuperación: Volver a los lugares de riesgo, volver a ver las personas relacionadas con el uso.

3.- Decuidar el plan de recuperacion: Dejar de ir a reuniones, o faltar a las citas con el terapeuta, dejar de leer o hacer ejercicio.

4.- Aislamiento o pérdida de contacto: con las nuevas relaciones de recuperación. 

5.- Irritabilidad: especialmente en las relaciones significativas del adicto.

6.- Obsesión con la imagen o los defectos físicos: dietas excesivas, preocupación excesiva acerca del peso.

7.- Sentimientos de depresión y ansiedad flotantes: sobrevienen estados emocionales incómodos que no necesariamente se relacionan con ningún evento externo.

8.- Renancen o se exaltan los resentimientos hacia otras personas.

9.- Discusiones frecuentes en el hogar y la familia.

10.- Defensividad al hablar del tema de su recuperación o al ser retroalimentados.

11.- Insomio, intranquilidad y dificultad para descansar.

12.- Preocupación obsesiva por el dinero y por la seguridad financiera.



Definición de la Recaída

Síntomas de una Recaída

1.- Retorno del pensamiento obsesivo con respecto al uso: Podrian ser pensamientos relativos al uso, sueños o deseos de usar que vuelven luego de que habían desaparecido.

Estos son solo algunos de los síntomas relacionados al síndrome de la recaída. Cada persona es diferente y por lo tantro mostrará síntomas propios, pero en general es marcadamente notable la presencia y evolución de este síndrome. Una de las paradojas de la recaída es que mientras mas marcados son los síntomas, menos capacidad tiene el adicto para poder aceptar las críticas constructivas de las personas que lo rodean, y que podrian preocuparse por la posibilidad de una recaída.

El proceso de recaída puede ser detenido ya sea por la propia iniciativa o por la intervención de personas que rodean al adicto y que le sirven de apoyo tales como familiares, terapistas o compañeros de grupo.