martes, 6 de octubre de 2015

¿Cómo actúa la nicotina en el cerebro?

Tu cerebro está compuesto por miles de millones de células nerviosas. Éstas se comunican entre sí al liberar mensajeros químicos llamados neurotransmisores. Cada neurotransmisor es como una llave que encaja en una "cerradura" especial, llamada receptor, que está localizada en la superficie de las células nerviosas. Cuando un neurotransmisor encuentra a su receptor, activa la célula nerviosa que corresponde a ese receptor.
La molécula de la nicotina tiene la forma de un neurotransmisor llamado acetilcolina. La acetilcolina y sus receptores están involucrados en muchas funciones, incluyendo el movimiento muscular, la respiración, la frecuencia cardiaca, el aprendizaje y la memoria. También pueden hacer que se liberen otros neurotransmisores y hormonas que afectan tu estado de ánimo, apetito, memoria y otras cosas más. Cuando la nicotina penetra en el cerebro, se adhiere a los receptores de la acetilcolina e imita sus acciones.
La nicotina también activa áreas del cerebro involucradas en la producción de sensaciones de placer y de gratificación. Hace poco, los científicos descubrieron que la nicotina eleva los niveles de un neurotransmisor llamado dopamina en las partes del cerebro que producen estas sensaciones de placer y de gratificación. La dopamina, a veces conocida como la molécula del placer, es el mismo neurotransmisor involucrado en la adicción a otras drogas como la cocaína y la heroína. Los investigadores ahora creen que este cambio en la dopamina juega un papel clave en todas las adicciones. Esto ayudaría a explicar por qué es tan difícil dejar de fumar.

¿Sabías que la nicotina es tan adictiva como la heroína o la cocaína? Cuando se usa la nicotina repetidamente, como cuando se fuma cigarrillos o cigarros o se masca tabaco, el cuerpo desarrolla una tolerancia a la misma. Cuando se desarrolla una tolerancia, se necesita más de la droga para obtener el mismo efecto. Eventualmente, uno se vuelve adicto y una vez adicto es muy difícil dejar el hábito. Las personas que comenzaron a fumar antes de los 21 años de edad, tienen más dificultad en dejar de hacerlo, y menos de una en cada diez personas que trata de dejar de fumar tiene éxito.
Cuando las personas adictas a la nicotina dejan de fumar, pueden sufrir de desasosiego, hambre, depresión, dolor de cabeza y otras sensaciones desagradables. Estas sensaciones se conocen como “síntomas del síndrome de abstinencia” porque ocurren cuando la persona se abstiene de ingerir más nicotina.

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